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ciclismo de Almeria......................................Esteban Mesa Olea
 

- . ENTRENAMIENTOS . -

 

Tendinitis rotuliana

 

 

Para un ciclista cual el mayor temor a la hora de efectuar los entrenamientos o en el momento de la competición es lesionarse. La lesión es un riesgo siempre presente durante los entrenamientos o la competición y que caso de producirse echa por tierra ilusiones y proyectos para la temporada, pudiendo llegar, incluso, a arruinar para siempre la vida util del ciclista. La reacción inmediata que se experimenta cuando se sufre una lesión es la de rechazo o incredulidad, pasando a continuación por una fase de enfado o, incluso, ira, llegando más tarde a experimentar una sensación de depresión emocional y terminando por aceptar la realidad con resignación.
También surgen preguntas tales como: ¿ por qué a mí?, ¿ por qué, precisamente, en este momento cuando parecía que todo marchaba bien ? , ¿ en qué me he equivocado ?.
En ocasiones se puede llegar a desplazar su enfado hacia otras personas como el entrenador o el preparador físico a las que culparía de su situación. Todas estas reacciones son, hasta cierto punto, normales y comprensibles, pero deben dar paso, lo antes posible, a la adopción de una actitud positiva de aceptación que no de resignación y al firme propósito de lograr la recuperación lo antes posible.

Una buena medida para fomentar dicha actitud positiva es la proseguir con los entrenamientos. Evidentemente, las actividades a realizar jamás podrán suponer una traba en el proceso de recuperación y su principal objetivo será el de mantener en activo al atleta evitando así la sensación de inutilidad o incapacidad y vacío que experimenta un lesionado. La actitud frente a la lesión y la incapacidad que produce es algo que se educa con el tiempo y cuyo desarrollo corre paralelo con el proceso de maduración del ciclista como persona.

La actuación del médico no debería limitarse tan solo al diagnóstico y tratamiento de la lesión, sino que también debería ofrecer soporte psicológico y contribuir a fomentar la confianza en una pronta recuperación. Si todo ello no fuera suficiente y el deportista se viera sumido en un estado de confusión, angustia o depresión acusada, se haría necesaria la intervención del psicólogo deportivo.

Vamos a tratar una de las patologías tendinosas que con mayor frecuencia afectan a la rodilla y más concretamente al tendón del músculo cuádriceps. Es la tendinitis cuadricipital, bastante frecuente en aquellos atletas que utilizan las pesas como medio en su preparación física.

Para poder entender cual es el origen, desarrollo y consecuencias a corto y largo plazo de dicha lesión, debemos, en primer lugar, saber qué es un tendón y que función desempeña en el trabajo muscular.

Tendón : el tendón es un haz de fibras de color blanco nacarado constituido por tejido conjuntivo muy rico en fibras de colágeno que une el músculo al hueso o a otras estructuras y a través de cual se comunican los efectos de las contracciones musculares.

Los tendones poseen un a fuerza tensora de 50-100 Newton/mm2. Soportan bien la fuerza de tensión pero resisten mal las fuerzas de cizallamiento o aplastamiento y proporcionan poca resistencia a la fuerza de compresión. Los tendones que se encuentran ubicados en zonas de gran rozamiento están recubiertos por vainas sinoviales y se acompañan de bolsas serosas que amortiguan y facilitan el deslizamiento. A pesar de ello, los tendones son vulnerables a inflamaciones y roturas. Las roturas se producen principalmente cuando:

  • El tendón se encuentra en tensión antes del traumatismo.
  • Cuando la tensión se aplica de forma oblicua.
  • Cuando previamente no se ha efectuado el calentamiento adecuado se produce un micro traumatismo por repetición, es decir, la lesión que se produce por un mal gesto o golpes ocasionados de manera muy frecuente y que van dañando poco a poco el tendón hasta que este se inflama.
  • Cuando la magnitud del esfuerzo supera la capacidad de aguante del tendón. Unos cuadriceps mal entrenados o debilitados unido a un sobreesfuerzo también pueden generar esta habitual lesión. Por ello es muy aconsejable realizar ejercicios con la pierna que refuercen este músculo y, sobretodo, realizar estiramientos antes y después de cada salida.

Las uniones óseo-tendinosas son zonas mal irrigadas. Ello puede explicar la marcada tendencia que tiene este tipo de lesiones a la cronicidad.

Tendinitis cuadricipital

El cuádriceps es uno de los músculos más voluminosos del cuerpo humano. Presenta cuatro cabezas de origen llamadas: recto anterior (porción más superficial), vasto interno, vasto externo y crural (porción más profunda). Se inserta mayoritariamente, mediante un tendón común llamado cuadricipital, en la base y bordes laterales de la rótula.
La inflamación de este tendón da lugar a la tendinitis cuadricipital.

Fase aguda

En la mayoría de las ocasiones es de origen microtraumático y por lo tanto es un cuadro frecuente entre los deportistas sometidos a cargas elevadas y frecuentes. Es habitual dentro de la práctica del culturismo y la halterofilia. En principio y si se toman medidas inmediatas son de fácil recuperación, pero en caso contrario, pueden causar gran incapacidad funcional. La complicación más grave de este tipo de tendinitis es la rotura del tendón cuadricipital.

Los factores favorecedores más frecuentes de la aparición de la tendinitis son:

  1. La falta de calentamiento.

  2. La falta de elasticidad del cuádriceps, lo que provoca mayor tensión en el tendón y mayor rozamiento en el momento de efectuar el tránsito de la fase negativa a la positiva en una flexión de rodillas (sentadilla completa libre o en Hack).

  3. Errores de ejecución o técnica defectuosa.

  4. Sobrecarga excesiva aplicada sistemáticamente o sobreentrenamiento.

Clínica

Dolor de instauración más o menos brusca y de localización suprarotuliana. Dolor irradiado a lo largo del vientre muscular. El dolor que suele ser de tipo espontáneo, aumenta con la palpación y la solicitación mecánica del tendón. Puede haber tumefacción con engrosamiento del tendón, fácilmente visible por la superficialidad del mismo. La movilización pasiva y activa contra resistencia aumenta la intensidad del dolor. Hay incapacidad funcional, principalmente en la extensión.


Evolución

Estadio 1 : dolor que aparece tras el esfuerzo deportivo pero que tiende a desaparecer al cabo de unas horas, pudiendo efectuarse, al cabo de unos días, un nuevo entrenamiento.

Estadio 2 : dolor que aparece al principio del entrenamiento pero que se amortigua a medida que el músculo y el tendón se calientan y que vuelve a aparecer al final del entrenamiento, tardando algunos días en desaparecer.

Estadio 3 : dolor permanente en el transcurso del esfuerzo que obliga a reducirlo o interrumpirlo y que se mantiene de forma continuada.

Estadio 4 : de seguir sometiendo al tendón a esfuerzos de elevada magnitud, en ocasiones gracias al uso de productos antiinflamatorios y antiálgicos que enmascaran la gravedad de la lesión, podemos llegar al peor de los casos, la rotura tendinosa.


Tratamiento

En el momento de la lesión (fase aguda) aplicación local de hielo (crioterapia) que se mantendrá al menos durante los tres o cuatro primeros días. Tras esta fase se debe pasar a la aplicación de calor. Inmovilización con vendaje elástico (duración aproximada de 10-20 días).

Durante el período de reposo:

- Masaje transversal profundo o de Cyriax (20 minutos 2-3 veces por semana durante un periodo de 2 á 6 semanas ).
- Electroterapia diaria: ultrasonidos, onda corta, ionizaciones, láser.

Tras el periodo de reposo:

- Prescribir programa de ejercicios de intensidad creciente y gradual. Adaptaremos la magnitud de las cargas y el tiempo de recuperación a las posibilidades reales del deportista sin buscar niveles de rendimiento que pudieran ser perjudiciales.
- Ejercicios de estiramiento de los flexores y extensores.
- Continuar con el masaje y la electroterapia
- Corrección de la técnica deportiva para evitar futuras recaídas.

La evolución de las tendinitis con tratamiento conservador es buena, no obstante, en ciertos casos se hace necesario plantearse el tratamiento quirúrgico.

Como prevención ante una tendinitis en los músculos rotadores de la rodilla (cuadro de dolor progresivo con el pedaleo que puede aparecer en la cara externa o interna de la rodilla) tambien debemos buscar su origen en una mala posición de la cala del pedal, en una avería del eje del pedal o bien en una alteración de movilidad de la articulación del tobillo.

 





Ante una lesión tendinosa en la rodilla del ciclista debemos verificar la posición y estado de los pedales, calapedales y zapatillas, dimensiones de las bielas, altura y posición del sillín, dimensiones del cuadro y desarrollos que utiliza.

   
 
creación, diseño y actualización de Esteban Mesa Olea